Perla es completamente feliz en la cuarentena
Miércoles 22 de abril, Medellín
La única que está completamente feliz en esta cuarentena es mi perrita, Perla, pues ahora pasa las 24 horas del día acompañada.
Ya no importa la hora o si estamos cansados o si estamos ocupados, siempre va a encontrar a alguien que le lance la pelota y que corretee por toda la casa.

Cuando estamos con Perla nos olvidamos de todo lo malo que está pasando, nos sentimos más unidos, reímos y somos un poco más felices. Es bueno distraerse con un animalito tan noble y amoroso que te hace olvidar que allá afuera aún hay peligro, y que no sabemos qué pasará al salir.
Mi madre, ansiosa
La que más me preocupaba era mi mamá, pues ella sufre de ansiedad y pánico. Últimamente ha tenido dolores de cabeza y vértigo. Me asustaba que esto de estar en cuarentena, completamente aislados, afectara su salud mental, pero en realidad ha estado muy bien.

Ella ha estado tomando pastillas y bebidas para no alterarse y se entretiene jugando con mi hermana, leyendo u organizando cosas en casa.

Quiero que todo esto termine pronto. No me gustaría ver a mi mamá teniendo ataques, pero agradezco que estamos unidos para protegerla y acompañarla. Es una mujer fuerte y rezamos juntos cada día para que siga así, para que no nos pase nada y para que la angustia de que algo pueda cambiar se disipe.
Problemas de convivencia
Entre nosotros hemos tenido algunos problemas de convivencia: algunas peleas y discusiones; pero supongo que es normal, como en cualquier familia, y estoy segura de que no van a parar de la noche a la mañana…

Encerrarte con cuatro personas, completamente diferentes y con personalidades únicas, 24 horas por 40 días: es difícil. Sin embargo, confío en que mejoraremos para que este aislamiento sea cada vez más llevadero.

No todo pueden ser aspectos negativos, he tratado de sacarle cosas positivas a la cuarentena y siento que lo estoy logrando. He mejorado mis hábitos alimenticios, pues tengo más tiempo de pensar y preparar lo que voy a comer, y he dedicado más tiempo a hacer ejercicio y así me he sentido mucho mejor con mi cuerpo y conmigo misma.

Además, he tenido más tiempo para mí, he leído los libros que tenía pendientes, visto las series y películas que no había podido ver.

Hay días en los que me levanto llena de ánimo y me dan ganas de aprender cosas nuevas. Lo que más me ha llamado la atención son las recetas y el Excel. Constantemente veo videos y consulto en internet sobre estos temas y los pongo en práctica. Y aunque son dos hobbies completamente diferentes, me gusta estar en la cocina preparando el almuerzo y luego sentarme a hacer operaciones en el software.

Lo mejor de todo es que he pasado mucho más tiempo con mi hermana, puesto que antes la veía muy poco, no pasábamos casi tiempo juntas y no teníamos mucho de qué hablar.

A veces cuando yo llegaba de la universidad ella ya estaba dormida o cuando me levantaba ella ya se había ido a estudiar… eso me ponía muy triste. Ahora siento que nos estamos volviendo mucho más cercanas, nuestra relación esta mejorando, conversamos más, nos reímos y eso me hace muy feliz.
Este contenido hace parte del especial
Diario de la pandemia