LA ENTRADA A LA MAGIA

Por: Isabella Restrepo Botero

El día estaba nublado. Cualquiera, a simple vista, podría pensar que estaba haciendo frío pero era la polución la que no dejaba asomar al sol. Aunque en la ciudad regía un pico y placa ambiental, había más carros andando de lo esperado.  Entre todos los almacenes del centro comercial el Tesoro se encontraba el local 1042, colorido y diferente a los demás, es el de Maaji. Con sus vestidos de baños inspirados en el mar, colecciones que resaltan entre las demás marcas por la calidad de las prendas, los diseños únicos, los prints, las texturas vibrantes.

Las vitrinas muestran la creatividad de las prendas. Unas tablas de madera de colores intercaladas —blancas y beige— se unían formando un arco que sostenía un letrero brillante: Maaji. Se veía también, desde afuera, la entrada almacén entre dos vitrinas alusivas a la temática de la nueva colección: Circo Circo – Summer 2020.

Imagen tomada de Maaji

Colores neutros como blanco, negro, café, y otros más vivos como naranja, azul rey, verde lima, fucsia y amarillo, los clásicos tonos de la marca eran los dominantes en los diseños. Al lado derecho del exhibidor, cuatro tirantes de luces colgaban del techo iluminando un pendón en el que aparecían las prendas insignia de la colección : Top Hat Maajic y Rainbow Carousel.

Un maniquí montado en un atril era el protagonista al lado izquierdo de la vitrina, dirigía el circo. Vestía una de las piezas de la temporada, parecía jugar entre estrellas, luces ubicadas a lo largo de todo el vidrio y un letrero que decía “enjoy the show!”.

Adentro, entre cubos de madera, había cuatro maniquíes vistiendo diferentes referencias de los vestidos de baño que jugaban con la misma paleta de colores de brillantes e intensos que se veían desde afuera.

Todo estaba pensado, hasta el más mínimo detalle, para hacer la diferencia entre muchos otros lugares. Todo marca una identidad: el color, el olor, los espejos ubicados en diferentes paredes alrededor de la tienda, la posición de las prendas. El espacio parecía más grande, nada se veía recargado, era delicado y clásico, en juego con una iluminación equilibrada, apacible.

A un lado tres espejos de forma cuadrada exhibían las prendas de la colección. En los dos primeros se ubicaban las diferentes referencias disponibles: vestidos de baño enteros, bikinis y ropa de playa, faldas, kimonos, túnicas, vestidos. También aparecía una ropa deportiva conocida como Active: chaquetas, buzos, sweaters, camisas, camisetas, shorts y joggers.

Detrás de los cubos de madera, entre tablas paralelas del mismo material, estaban algunos morrales, estuches para guardar los vestidos de baño, bolsos, cosmetiqueras y accesorios para el pelo amarrados a las correas de los morrales, incluso algunos a los sujetadores de las tablas.

Imagen tomada de Maaji

El mostrador era simple, compuesto por tablas de madera que separaban al cliente de las vendedoras con un letrero grande que colgaba en la pared: Maaji. Encima de la mesa también había algunos de los accesorios complementarios, como un charm de real mermaid con una cola de sirena, un caracol y otros brazaletes hechos a partir de material reciclado y scrunchies envueltos entre cartones pequeños.

A pesar de que el orgullo de la compañía es Earth Warriors- Return, la cápsula sostenible, solo un pequeño espacio del almacén estaba dedicado a ella, ya que la colección tiene muy pocas referencias. Los diseños tienen una gama de colores muy básicos y de colores pálidos. 

En este espacio, entre las prendas, colgaba un pendón con una foto de la campaña de Claudia Bahamón con la marca, ella fue la modelo elegida en esta temporada. Además, algunos vestidos de baño tenían una pequeña pieza de material reciclado que explicaba a los compradores cuantos recursos naturales se ahorraban con la elaboración de cada una de las prendas, otros tenían el lema “Reduce, Reuse, Return” e invitaban a la gente a unirse al cambio para salvar al planeta con pequeños pasos como adquirir productos sostenibles.

En medio estaba la ropa de playa y los vestidos de baño de los niños. Detrás de la vitrina del lado derecho, disponían las prendas que habían sobrado de las colecciones pasadas y que aún quedaban en inventario. Encima, en la pared, había una frase inspiracional que era casi del largo de toda la pared: “Close your eyes, focus, imagine, dream, make a wish”.

Imagen tomada de Maaji

Proyecto del énfasis en periodismo digital de la Universidad Eafit

Autoras:

Camila Ortiz

Mariana Bernal

Valentina Mora

Isabella Restrepo

María José Cuartas