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Alejandra Espinosa: el reto de representar la cultura y la historia colombiana en Disney

Varios Autores

Texto por

Valeria Jaramillo Giraldo

Juan Pablo Mejía Dussán

Ilustración por

Maria Isabel Muñoz Correa

¿Qué hay detrás de Encanto? Hablamos con Alejandra Espinosa Uribe, consultora cultural de la película, sobre sus vínculos personales con la historia colombiana y la literatura, su recorrido dentro de esta producción y la forma en la que la cinta, que fue galardonada como mejor película animada en la versión 94 de los Premios Óscar, nos representa.

Llueve. Pepa Madrigal está irritada y busca a Antonio por todos lados. Tiene el presentimiento de que se escapó hacia Los Ángeles (Estados Unidos) a presenciar la ceremonia de los Premios Óscar. Su nube cubre, por lo menos, el recorrido que hacemos desde EAFIT hasta el hotel Marriott. Dentro del edificio, el lobby nos resguarda de la lluvia, y las luces amarillas que lo iluminan le dan una calidez casi mágica que nos hace olvidar el clima de afuera.

Tras unos minutos, Alejandra Espinosa Uribe se nos une. Como sacada de la misma película, con su cabello ondulado más arriba de los hombros y sus grandes lentes, evoca de inmediato a Mirabel Madrigal. Y es que su particular aspecto sirvió de inspiración a los creadores de Encanto, la reconocida producción de Disney para la cual trabajó durante cuatro años como consultora histórica y cultural.

Pasamos del salón al bar. Alejandra nos habla un poco sobre su trayecto desde Bucaramanga hasta Medellín mientras le ponemos el micrófono y ajustamos la cámara frente a ella. Cuenta que desde hace seis años vive en el municipio de Barichara, en Santander, donde abrió la primera –y hasta el momento la única– librería del pueblo.

En el proceso de descubrirse como parte de lo que sería su nuevo hogar, empezó a explorar este lugar que parece remontarse, estéticamente, a décadas atrás. En medio de la búsqueda por comprender este pueblo y su pasado, se volvió guía turística local. Así, supo balancear sus dos pasiones: la literatura y la historia.

Su vínculo con la historia se explica como un lazo que lleva con ella desde niña, al crecer rodeada de libros, enciclopedias y unos padres amantes de esta disciplina.

De Ricardo Espinosa –su padre– le quedó la complicidad por los libros y por la literatura. De Diana Uribe –su madre–, la comprensión por la historia de la humanidad. Sin esperarlo, estos antecedentes fueron las bases para que su nombre llegara a estar presente en los créditos finales de una película de Disney.

En sus palabras, Alejandra resalta la estrecha relación que hay entre el cine, la literatura y la historia, esas expresiones artísticas sobre las que concentró su trabajo durante la creación de Encanto. Para ella, “esos tres ejes que van de la mano alumbran la realidad y hacen que uno entienda las cosas desde una perspectiva más amplia”.

Sin duda, significó todo un reto plasmar en un filme animado tantos detalles sobre Colombia, no solo por su biodiversidad y pluriculturalidad, sino, también, por buscar representar una esencia característica que nos pudiera identificar como país a todos los colombianos.

 “Todo lo que sucede en la película tiene una conexión con algo real, histórico o cultural de Colombia. Sin embargo, a veces nosotros mismos lo desconocemos por la cantidad de regiones en las que vivimos, y Encanto coge cosas de cada una de ellas”, nos explica Alejandra.

Nos acercamos más a Encanto, ganadora de un Óscar a mejor película animada en esta última edición. Recordamos que ganó esta misma categoría en los Globos de Oro en enero y las reacciones colombianas al respecto fueron diversas. Le decimos a Alejandra que nos llamó la atención que algunas personas pensaran que como país no tenemos nada que celebrar por una película hecha por una megacompañía como Disney.

“Hay tantas cosas por decir sobre eso…”, dice y se echa a reír. Nos habla largo y tendido sobre cómo podemos vernos representados desde un recorrido por los eventos históricos que ha vivido el país, aunque, quizá, no tanto las generaciones más jóvenes, sino las de comienzos del siglo XX. Además, menciona al grupo de colombianos que trabajaron en esto.

Nos explica la participación del Colombian Cultural Trust, el equipo de consultores del cual hizo parte. Notamos, no de inmediato, pero sí a lo largo de la entrevista, que fue un equipo de trabajo unido; no sabemos si tengan un grupo de WhatsApp, pero por la forma en que se expresa nos deja ver que el ambiente entre ellos era agradable. Nos resalta, sobre todo, el cuidado con el que se realizó la película durante el proceso creativo por parte de este grupo de asesores.

«Nosotros estábamos detrás para que todo fuera fidedigno: que los vestuarios, la época y la manera de representar ese pueblo que es Encanto estuviera atado a cosas reales e históricas que suceden en Colombia», Alejandra Espinosa Uribe.

Desde que bajó al lobby, a nuestro encuentro, ya sabíamos que estábamos frente a alguien que tuvo una gran influencia en la construcción narrativa de la película. De una película de Walt Disney Pictures. No queríamos perder la oportunidad de preguntarle por el papel que cumplió, pero también por los aportes que, a su juicio, fueron los más determinantes para el desarrollo de la producción.

¡Y dimos con algo maravilloso! Pues bien, Alejandra fue una pieza clave para que la abuela Madrigal fuera protagonista en lugar del abuelo. Nos dice, con esa sonrisa que no le cabe en la cara, que cambió por completo el plan inicial de los directores contándoles que la mujer en la familia colombiana –y en latinoamérica en general– juega un rol tan importante que debía ser quien llevara la batuta del hogar, del pueblo y de la conservación de las memorias históricas.

Antes de despedirnos, y mientras guardamos el equipo de grabación, le preguntamos si recibiría algún reconocimiento extra en caso de que Encanto resultara ganadora en la categoría de mejor película animada. No puede estar más callada. Por un momento pensamos que por confidencialidad no puede decirnos nada, pero después de unos segundos por fin nos mira a los ojos. “No, nada. Igual ya estoy feliz solo con salir en los créditos, no necesito más”.

Hoy, Alejandra celebra. No sabemos qué tanto se la estará creyendo. Aquella película que la puso a pensar sobre la identidad colombiana durante cuatro años, como escribió en una historia de Instagram, es ganadora de un Óscar.