La Truca: el artefacto para realizar animaciones desarrollado en EAFIT

La Truca: el artefacto para realizar animaciones desarrollado en EAFIT

Valeria Jaramillo

En el programa de Diseño Interactivo, el profesor Jesús Alejandro Guzmán, creó con la ayuda del estudiante David Andrés García, un práctico instrumento que le facilitará a los estudiantes la realización de animaciones en 2D.

Al pasar por el aula 201 del bloque 38, parte del laboratorio de Innovación en Cultura Digital y Convergencia (Medialab), es casi imposible no pensar en la palabra CREACIÓN: algunos estudiantes teclean a toda marcha para entregar contenidos a tiempo, otros están editando las imágenes o los videos que les permiten contar historias, e, incluso, están los que se le miden a experimentar con otras dimensiones.

Sin duda, el Medialab es el lugar lleno de magia, convergencia y creación, donde los estudiantes de Comunicación Social y Diseño Interactivo pueden aprovechar sus habilidades al máximo.

Precisamente, el profesor Jesús Alejandro Guzmán, junto al estudiante de Diseño Interactivo, David Andrés García, trabajaron durante casi un año en la elaboración de un artefacto que, además de permitirles a los estudiantes producir animaciones en 2D de un modo más funcional, le apunta a convertirse en un punto de partida que incentive el desarrollo práctico y tecnológico en la Universidad.

¿Cómo?

Este dispositivo llamado Truca fue construido ante la falta de un sistema multiplano por capas que les permitiera a los estudiantes darle profundidad a las animaciones, y ahorrar en la realización de muchos de dibujos para una sola secuencia.

Así, para suplir esta necesidad, se optó por una alternativa que, a pesar de estar construida con elementos sencillos, ofrece resultados igual de viables a los que se pueden obtener con un sistema multiplano por capas tradicional.

La Truca está compuesta por una base de madera, donde se disponen las luces y los dibujos que son captados por la cámara de un celular, el cual se ubica en la parte superior. Este se sostiene por unas barras que le dan agarre y le ayudan a desplazarse por la base según el efecto que se desee en la toma. El resultado es una secuencia de imágenes que se convierten en animaciones, dotadas de luces y sombras, las cuales dan una sensación de profundidad y realismo.

Cabe destacar que existió un prototipo anterior, pero se necesitaba hacerle muchas mejoras, por lo cual, a raíz de su evolución, surgió la Truca que hoy conocemos.

Tres claves para entender su impacto en el mundo del diseño

Este dispositivo tiene tres ventajas sobre un sistema multilplano por capas tradicional:

  1. Puede construirse con poco presupuesto, utilizando implementos asequibles que incluso podemos encontrar en nuestros hogares.

 

  1. Es un artefacto liviano, lo que la hace portátil para su desplazamiento.

 

  1. Para verla en acción no hay que adaptarle una cámara, solo basta con que los estudiantes utilicen sus dispositivos móviles para capturar las imágenes.

 

Estas características le dan la oportunidad para que pueda ser comercializado en un futuro, con una versión mejorada que alcance otros sectores externos a la Universidad, como aquellos que trabajan con fotografía de producto a pequeña escala.

 

Que este dispositivo logre ser enseñado en lugares como los colegios, haría que los campos relacionados al diseño, como la animación, puedan ser conocidos y explorados desde una edad temprana, siendo un enganche para que las nuevas generaciones potencialicen sus conocimientos y habilidades en las actuales dinámicas que mueven y moverán al mundo.

Pero la importancia de este tipo de proyectos va más allá. También, se busca que los estudiantes tengan un acercamiento desde los primeros semestres con la parte práctica que implica la elaboración de animaciones, y así no quedarse únicamente con lo teórico del proceso. Además, le apuesta a fomentar el dibujo a mano, una habilidad que se ha ido perdiendo con el tiempo a causa de los nuevos formatos de dibujo digital.

Como lo expresa el profesor Jesús Alejandro Guzmán, “el dibujo a mano permite definir no solo una calidad de dibujo de alta gama, sino que también facilita la relación cerebro-mano para poder producir ideas y conceptos”.

Aunque la Trunca está en un proceso de revisión y pruebas, se espera que pueda optimizarse hasta el punto de generar una patente o un registro industrial.

Así, que para quienes piensan que el pregrado de Diseño Interactivo solo se enfoca en lo digital, puede pasarse por el Medialab 201 del bloque 38, y ver cómo, también, hay espacio para las creaciones físicas.

De Edulab a Edulife: el proyecto académico que ahora es proyecto de vida

De Edulab a Edulife: el proyecto académico que ahora es proyecto de vida

Dayana Palencia

Desde sus inicios, el Edulab ubicado en el barro Doce de Octubre de Medellín, buscó ser parte de la transformación social de la comuna 6. Gracias a la constancia de los estudiantes, la pasión de los profesores y el apoyo de instituciones como la Universidad EAFIT, este proyecto rompió barreras direccionando la forma de aprender a un camino diferente. Esta es su historia.

La comuna 6 de Medellín, Doce de Octubre, ha sido un lugar donde la violencia ha estado presente por muchas generaciones. El alto consumo de sustancias psicoactivas en niños y adolescentes es algo que ha influido en sus futuros. Y, debido a esta situación, ha sido difícil pensar en un después, en un camino diferente e, incluso, en la posibilidad de acceder a educación superior. 

Y aunque han sido pocas las iniciativas que han transitado por esta comuna, las que lo han hecho han tenido impacto en la comunidad, como es el caso del Edulab ubicado en el colegio Jesús Amigo.

Desde la comuna para el mundo

En la Institución Educativa Jesús Amigo opera, desde el 2015, un laboratorio. Nació de la idea de abrir un espacio donde los estudiantes pudieran tener una oportunidad para la experimentación y el aprendizaje colaborativo y basado en proyectos a través del uso de las TIC. 

Para que este reto se materializara en proyectos de incidencia para la comunidad, se consolidó un grupo liderado por la profesora Lorena Avilés Romero, quien en ese momento tenía a su cargo la asignatura de Lengua Castellana; El profesor del Departamento de Comunicación Social de EAFIT, Mauricio Vásquez Arias; y un grupo de 80 estudiantes de diferentes grados, que, con el tiempo, se redujo a 25.

Hasta ese momento, los estudiantes de Jesús Amigo asociaban la idea de un laboratorio con un lugar lleno de microscopios, probetas, beakers, y demás instrumentos. Pero, de la mano de la profesora Lorena, varias horas de trabajo, cubetas de huevo para termorregular la temperatura del salón, tardes de cine para la recaudación de fondos, muchas risas y un proceso de trabajo arduo e intercambio de conocimiento, esos 25 estudiantes aprendieron a entender el concepto LABORATORIO como un lugar de prueba, de error y de aprendizaje

El grupo de Robótica levantaba una y otra vez un robot bailarín; el de Modulado en 3D esperaba dos días para obtener una impresión; y los de periodismo digital y producción audiovisual y sonora, mejoraban cada vez más sus medios de comunicación.

Este laboratorio, que empezó como una actividad extracurricular, les abrió a los estudiantes la posibilidad de ver el mundo de una forma diferente, y de lograr cosas increíbles para su entorno. 

“Transmito lo que sé y hago parte de su crecimiento personal”

Entre el grupo de estudiantes que  le dio vida al Edulab, estaba John Alexis Restrepo Giraldo, quien ahora es comunicador social y magister en Comunicación Transmedia de la Universidad EAFIT, demás de profesor de la media técnica de Comunicación Social del colegio Jesús Amigo. 

Ese John Alexis es el mismo que en su momento de ‘edulasense’, sin consentimiento de su profesora, escribió un correo al hospital Pablo Tobón para poner los servicios del laboratorio a disposición de los niños del pabellón de Pediatría. El correo fue respondido y en consecuencia se desarrolló el proyecto Los Piratas de Pablito, dónde estos estudiantes, utilizando tecnologías modernas, pudieron enseñarles a los niños que debido a su condición habían quedado sin educación. 

Cuando John Alexis se graduó del colegio, debido a su desempeño en el examen de nivel nacional ICFES, logró iniciar sus estudios en la Universidad EAFIT. Él ya conocía sus instalaciones, porque como integrante del Edulab había tenido la oportunidad de recibir varias clases en esta Institución. 

Así, mientras adelantaba sus estudios de Comunicación Social, John Alexis seguía asistiendo al Edulab, lugar al que considera más que un grupo para el trabajo extracurricular. “Ahí se formaron relaciones afectivas y fuertes que hoy en día permanecen, al igual que ese grupo de WhatsApp ‘Edulife’, que es la representación de esos lazos fuertes que se tejieron durante años”, dice.

¡Edulab 2.0!

Pero este laboratorio no solo permitió construir relaciones de amistad, y abrir nuevas oportunidades para sus integrantes, también fue pilar para la iniciativa Edulab Pro, donde los docentes aplicaban las opciones que brindaba la transmedia en escenarios de aprendizaje. Así, gracias a Edulab y al convenio que se había generado con la universidad EAFIT, el colegio pudo avalar la media técnica en comunicaciones y brindar un nivel educativo más avanzado a los grupos de Décimo y de Once.

Es sorprendente ver cómo estudiantes de lo que fue Edulab son ahora los profesores de la media técnica, retribuyendo así esa esperanza que en algún momento recibieron, influyendo en la vida de los niños y adolescentes de la comuna donde crecieron.

Aunque el Edulab ahora no está activo, la idea de restaurar este proyecto transformador está cada vez más latente, un Edulab 2.0 que siga impactando a una comuna olvidada, con personas talentosas, pero con una situación sociocultural donde es cada vez más difícil acceder a nuevas oportunidades.