Gráficos estadísticos sobre feminicidio

Aquí viene el título
Gráficos estadísticos sobre feminicidio

Voces olvidadas

Los siguientes gráficos se realizaron con diferentes objetivos, empezando con el fin de visualizar el conocimiento sobre feminicidio que tienen las personas en la ciudad de Medellín. Además de esto, se quiere dar conocer que tan en riesgo se sienten las mujeres a la hora de un potencial feminicidio, y como ellas afrontarían este riesgo. Por último, queremos conocer loas medios y los formatos por los cuales las personas en Medellín les gustaría consumir contenidos referentes al feminicidio.

Del mundo a Colombia. La primera experiencia de un músico con la electrónica

Del mundo a Colombia. La primera experiencia de un músico con la electrónica

Santiago Gordon

Juan López, músico de sesión desde joven, bajista y guitarrista –si se quiere ser específicos–, sirvió de apoyo en proyectos musicales como Jet Nebula y Rosa Rosso, también de la orquesta de música tradicional México luz y color.

Es amante del jazz y del blues, de Miles Davis, John Coltrane, Charles Mingus y Jaco Pastorius.  Ha estudiado cada uno de los referentes clásicos, escuchado cada uno de los álbumes que construyeron la escena y leído cada biografía y libro histórico que se ha cruzado. Considera que el jazz le permite expresarse de formas que otros géneros y medios jamás le hubieran permitido.

Para él lo hermoso de la música está en su variedad, siempre hay algo para alguien, no importa de dónde venga, ni qué haga o cómo se sienta. Siempre hay algo nuevo por descubrir, un constante aprendizaje.

Tal vez por eso cuando le propuse hacer un recorrido por el género se sintió intrigado. Juan jamás ha escuchado electrónica de forma activa, de hecho, si mucho, lo que conoce de ella viene de bares y clubes donde se utiliza para ambientar el lugar. Considera este un buen ejercicio, para reconocer sonidos, instrumentos y técnicas utilizados de formas distintas a las que está acostumbrado.

Nos reunimos en su casa a las 9 de la noche, su cuarto estaba lleno de vinilos, tocadiscos, amplificadores e instrumentos. Era el lugar perfecto para sentir la música. Consideré que lo más importante era darle una idea de la electrónica mundial y una muestra de la escena medellinense.

Conecté el amplificador al computador y empecé a reproducir una de las playlist que preparé para él.

Siempre, durante todo el ejercicio, mantuvo la concentración en el amplificador, era como si lo estuviese estudiando, no solo con el oído, sino también con la vista. Sus comentarios y observaciones no se hicieron esperar.

Primero habló de la canción Suspiria, producida en 1977 para la película de terror del mismo nombre por la banda Goblin. Sintió que le hizo ir de un estado de calma a uno de desesperación y ansiedad en cuestión de minutos, producto de un muy serio y profesional trabajo de orquestación. Admiró también el nivel de experimentación de la canción, que utiliza instrumentos poco convencionales en Occidente, especialmente para la época, tales como timbres, un sitar (instrumento de cuerda hindú) y el koto japonés.

Su siguiente parada llegó con la canción Cars de Gary Numan, reconoció lo que considera vendría a ser la estética sonora de los 80s, el uso del synth bass, el trabajo con osciladores y los envolventes acústicos (los cuales permiten modificar la duración de una onda de sonido dentro de la canción), elementos que serían comunes en bandas de talla mundial como Depeche Mode. Notó, tempranamente, la clara importancia del género para lo que considera una de las épocas más importantes en la historia musical.

Pero fue gracias a la artista de italodisco Clio y la banda inglesa de new wave, New Order, cuando identificó el claro perfil comercial de la electrónica. Es un sonido que se ha escuchado miles de veces en miles de lugares. Bares, clubes y estaciones de radio y es claro el por qué. Es imposible escuchar esta música sin mover una parte de tu cuerpo, evocan una reacción física de la cual no se puede escapar.

Con la siguiente tanda de artistas, algo más modernos, Moby, LCD Soundsystem y Fatboy Slim, sintió un cambio muy palpable. Los consideró, tal vez, su parte favorita de lo escuchado hasta el momento, pues reconoció el nivel de exploración y creatividad que contienen sus producciones a la hora de utilizar sonidos que no se encuentran en instrumentos convencionales. Admitió que no logra reconocer su origen y que podrían venir de cualquier cosa, desde una caneca de basura hasta una botella de vidrio. Admiró el hecho de que son producciones, a su parecer, mucho más complejas, en especial en el aspecto compositivo, donde los artistas le dan una mayor importancia a la melodía.

Al terminar la primera parte del ejercicio, habiendo escuchado, lo que considero, es una clara muestra de lo que el género tiene para ofrecer, sin ser todo lo que existe de él, claro está, le pregunté sobre su reflexión final, su respuesta fue bastante humilde y apreciativa.

“Una vez te tomas el tiempo de escuchar detenidamente estos artistas, te das cuenta de que son sonidos y conceptos que ya has visto antes de alguna forma, sientes que siempre estuvieron allí, pero escuchar a quienes los hicieron posibles trae una nueva perspectiva sobre la mesa, llena de respeto y aprecio a sus orígenes”.

Consideré que para ese punto Juan ya tenía una clara idea, un concepto o una base, de lo que ha sido la electrónica en el mundo, desde la cual podría comparar o analizar lo que se realiza en la ciudad. Le pregunté si le gustaría escuchar un poco de la creciente escena de la producción electrónica local, lo que por supuesto le llamó la atención.

Escuchamos a varios artistas. Unos más consolidados que otros. Verraco, DJ Pai, Filmmaker, Bitter Babe, Ela Minus y Rainmaker. Perreo, techno, ambient, minimal synth… fue la primera vez en toda la sesión de escucha que no detuvo ninguna de las canciones para analizarlas o dar su opinión, solo escuchaba.

Después de una sesión de escucha en la que participó en cada momento que podía, me preocupé un poco el sentir que tal vez no obtuvo nada que lo hiciera generar una opinión, gratamente nada más alejado de la realidad, por el contrario, esto demostraba lo serio que se tomaba opinar sobre algo que consideraba tan importante.

Esperó un rato antes de dar su apreciación sobre la última parte del ejercicio.

El motivo por el que basó su carrera en México es debido a que, antes de partir del país, la escena musical colombiana no eran lo suficientemente apoyada para florecer y ser reconocida de manera internacional, como sí lo ha sido en otros países latinoamericanos, como Argentina, Chile y Brasil, por lo que el que artistas colombianos estén mostrando la iniciativa de crear su propia música, basada en sus raíces, apoyándose entre ellos, lo considera de admirar y fue lo primero que le llamó la atención.

En su opinión, si bien aún hace falta mucho trabajo para salir del ámbito underground, pues considera que es un proceso de muchos años, encuentra admirable que se está empezando a madurar la escena musical de la ciudad, teniendo no solo proyectos, sino también comportamientos más profesionales de los que eran apreciables hace unos cinco o seis años atrás.

“Por lo que escucho, hoy en día el ser un artista serio en la música, en Colombia, es cada vez menos la idea loca de una persona joven que quiere buscarse una vía alternativa para poder vivir feliz”.

 Aprecia que los músicos de la ciudad, sin dejar de respetar sus orígenes sonoros, como los que ya habíamos escuchado, no estén asustados de explorar nuevas formas de incorporar sonidos propios, sin perder de vista el género al que pertenecen.

Siente que hay una comunidad que está forjándose un carácter y una personalidad clara, producto de su ambiente y de su público, que si bien son underground en el momento, poco conocidos para el público mainstream, el que se estén tomando la responsabilidad que tienen como artistas tan en serio, desarrollando nuevas ideas y constantemente explorando nuevos sonidos y proyectos, es una muestra clara de que hay unos cimientos claros en los que están construyendo algo firme, una escena en Medellín de la cual se puede hablar, de la cual se puede escribir y de la cual podemos sentirnos orgullosos.

Dando fin al ejercicio, hablamos por unas cuantas horas, de estudio, trabajo y amigos, de cosas ajenas al tema por el que nos reunimos. Cuando llegó el momento de despedirnos, Juan lanzó una pregunta que me sorprendió y, que, incluso, me hizo sentir alegre: ¿Cuándo es el próximo toque?

 

 

 

 

 

 

 

 

El feminicidio íntimo

El feminicidio íntimo: el cáncer que acaba con la vida de las mujeres en Medellín

Voces olvidadas

Actualmente vivimos en una sociedad donde predominan los estereotipos de género, los cuales han sido impuestos por la sociedad con el pasar de los años; se espera que la mujer sea cuidadora, delicada y maternal, mientras que el hombre se visualiza como un ser humano fuerte, que puede hacer lo que quiere sin consultar, y es aquí cuando se evidencia el comportamiento machista: el hombre considera a la mujer como su propiedad, inferior, un ser con menos derechos y que debe complacerlo cuando este se lo ordene y aceptar las decisiones que tome con respecto a su vida y su actuar.

Cuando las mujeres se anteponen al pensamiento machista de los hombres y deciden ir en contra de ese imaginario atribuido por la sociedad años atrás, donde ellos son la cabeza del hogar y, por lo tanto, son los que deciden sobre este, toman represalias contra ellas: se comienza a ver a la mujer violentada de manera verbal, psicológica y física, hasta llegar a la máxima expresión de violencia contra ellas, que es la muerte. 

Los hombres ejercen esta violencia contra las mujeres, porque, según su pensamiento, no están siendo las mujeres que deberían ser y no cumplen el rol que la sociedad les ha impuesto. Frases como “la mujer es la que cría a los hijos”, “la mujer es la que se encarga de las labores de la casa”, “la mujer no necesita ni estudiar ni trabajar”, se escuchan de manera frecuente o se han normalizado en las conversaciones del día a día, pero llevan un enorme peso y trasfondo. Con ellas comienza la discriminación de género: se ve a la mujer como un objeto, un ser inferior al hombre en sus condiciones físicas, intelectuales y morales. 

Existen múltiples formas de violencia y discriminación contra la mujer, esta puede presentarse en dimensiones físicas, psicológicas, sexuales o económicas, pero la violencia mortal es la máxima expresión de discriminación en su contra. En Medellín, en 2020, se presentaron 36 casos de feminicidio, según el Observatorio de Feminicidios Colombia, de la Red Feminista Antimilitarista, y en lo que va del 2021 se han presentado 106 feminicidios a nivel nacional, de los cuales  6 casos han sido en Medellín, una violencia mortal que no se agota simplemente en la muerte de la víctima, sino que produce un impacto radial, que deja múltiples víctimas indirectas, como la familia de la mujer, su círculo cercano y la comunidad en la que vivió. 

El feminicidio es un concepto tan amplio, que se clasifica dependiendo la situación, por ejemplo, el feminicidio no íntimo es cometido por personas desconocidas a la víctima; es decir, no existía una relación ni sentimental, ni familiar. “Los homicidios a mujeres en los cuales no mediaba una relación previa entre víctima y victimario” (Amores que matan, 2016, pág 36).

Mientras que en el feminicidio no íntimo – conflicto armado, el homicidio a mujeres se comete en un escenario de conflicto armado. “Tienen una relación cercana y suficiente con el desarrollo del conflicto armado” (Amores que matan, 2016, pág 38). Este tipo de escenarios generan exposición a ciertas mujeres que apoyan el feminismo y están en contra de la violencia de género y el feminicidio. “Están en riesgo las mujeres lideresas, integrantes o activistas de grupos políticos, de organizaciones defensoras de derechos humanos, de víctimas, sociales, cívicas, comunales o campesinas; activistas sindicales, gremiales, periodistas y comunicadoras sociales; servidoras y ex servidoras públicas” (Amores que matan, 2016, pág 38.).

Y finalmente, el feminicidio íntimo se da posterior a una escalada de violencia que se presenta de manera progresiva, “un patrón repetitivo de diversas formas de maltratos, sucesivos en un periodo de tiempo” (Amores que matan, 2016, pág 36-37) y que termina en un acto de violencia mortal que acaba con la vida de una mujer por el hecho de ser mujer, después de haber tenido un vínculo o relación con su victimario, ya sea por su compañero sentimental, ex compañero sentimental, familiar, amigo o conocido. 

El delito
Rosa Elvira Cely, mujer asesinada cuyo caso sirvió para la tipificación del feminicidio como delito. Foto tomada de El Espectador.

La tipificación, es decir, el reconocimiento del feminicidio como un delito que no encuentra espejo en el homicidio, estuvo marcada por una ardua lucha; comprender que se puede matar a una mujer por el hecho de ser mujer, sin ocultarlo bajo otras razones, fue un proceso que requirió de presión por parte de las convenciones internacionales, tiempo, y muchas tragedias. 

El camino para la tipificación estuvo mediado principalmente por los avances internacionales, importantes convenciones, declaraciones y fallos impuestos sobre los derechos de las mujeres: la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer,  la Convención Interamericana de Belem do Pará, el fallo algodonero en México, en donde por primera vez se reconoció al feminicidio como: “un hecho extremo de discriminación basado en el género” (Amores que matan, 2016, pág 16), fueron algunas de las más importantes teorizaciones que influyeron en que el detonante en nuestro país, el caso Rosa Elvira Cely, logró la tipificación.

La ley 1761 del 2015 “Rosa Elvira Cely” reforma el código de procedimiento penal en Colombia, bajo la aprobación de la Corte Suprema de Justicia, con el fin de reconocer el feminicidio como un delito autónomo, a partir de esta aprobación se instaura un manejo penal específico para este delito, se declara que “es un hecho que se relaciona con la intención siempre de doblegar, controlar, someter la sexualidad y las decisiones de las mujeres sobre su vida, efectos, relaciones, cuerpo y ser mismo” (Amores que matan, 2016, pág 19), pero la justicia en Colombia es ineficiente y aunque estos avances fueron significativos en cuanto al manejo penal de este delito, existen todavía muchas falencias. 

Con la tipificación vinieron entonces ciertos compromisos que el Estado debe cumplir en pro de la protección de las mujeres y de facilitar el adecuado funcionamiento de lo establecido en la ley 1761, tales como un sistema integral de ayuda psicológica y económica para aquellas mujeres en situación de vulnerabilidad por violencia intrafamiliar, inversión para la protección de mujeres en riesgo, un proceso penal especializado por parte de la Fiscalía para los casos de feminicidio o de tentativa de feminicidio, un adecuado sistema de alertas, entre otras promesas en las que el Estado ha dejado a las mujeres a suerte. 

Helena Hernández, jueza penal, afirma que ‘‘no hay un manejo especializado por parte de la fiscalía en las investigaciones, no se investigan como feminicidio todos los casos con sospecha fundada, se permiten negociaciones previas con la justicia para asumir culpa por homicidio y recibir rebajas de pena, se abandona a la víctima en el momento donde corre más riesgo, cuando enfrenta a su agresor, no tiene una ayuda económica por parte del Estado que la permita empezar su vida apartada de su victimario, las mujeres en Colombia son más vulnerables económicamente y si el Estado las abandona, no tienen cómo protegerse’’.

Atención a las víctimas
Imagen tomada de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer.

El Gobierno Nacional dispone la línea 155, ‘‘una llamada puede marcar la diferencia’’, pero ¿qué sucede durante estas llamadas? La línea funciona las 24 horas del día, los siete días de la semana, se puede comunicar fácilmente desde un celular o un teléfono fijo en todo el territorio nacional, allí las mujeres víctimas de violencia de género tienen atención especializada por parte de abogadas, psicólogas y trabajadoras sociales. El caso es totalmente confidencial.

La línea 155 guía a las mujeres según la situación en que se encuentren, y serán transferidas a las siguientes líneas:

Línea 123 mujer – Situación de emergencia.

Línea 122 Fiscalía – Hechos reportados de amenaza y/o violencia.

Opción 4 – Orientación en caso de conocer a una mujer víctima de violencia de género.

La Concejala del Consejo de Medellín, Dora Saldarriaga Grisales, cuenta que la Secretaría de las Mujeres tiene como función principal poner en marcha las diferentes acciones afirmativas que tiene el plan de desarrollo en términos de garantizar esa igualdad material entre hombres y mujeres.

La Secretaría de las Mujeres tiene varios mecanismos para adelantar rutas de atención, como se menciona anteriormente, incluye la línea 123 mujer, hogares de acogida para aquellas mujeres que están en alto riesgo, esta protección se brinda por seis semanas, a mujeres que no tienen una red de apoyo o que esa red no pueda ofrecerles la protección adecuada, y para finalizar está la defensa técnica que brindan las abogadas.

Según el Observatorio de Violencias Contra la Mujer, en 2019 se registraron 265 casos de feminicidio a nivel nacional, de los cuales 39 fueron en el departamento de Antioquia, y a este se le suman 13 casos de tentativa de feminicidios. El 57% del total de los casos de ese año se cometieron en el ámbito privado. Lo que pone en alerta a las mujeres que encuentran en su hogar un lugar seguro, en el cual no podrán atentar contra su vida, pero no es así. Por otro lado, en el 2020 se registraron 217 casos de feminicidio, 48 casos menos que el año anterior.

En los casos de feminicidio íntimo, se ha determinado que estas mujeres han sido asesinadas cuando deciden abandonar a su agresor, que puede ser su pareja, ex pareja, un familiar o simplemente un amigo, el cual ha perdido el poder que ejercía sobre ella, y encuentra en el asesinato un castigo digno de esta conducta. Y entonces, ¿qué pasa con las familias de las víctimas de feminicidio?

Según Renán Darío López Gallón, psicólogo clínico, el acompañamiento a las familias es lento y doloroso, deben permitirse realizar el duelo mediante la terapia, sentir tristeza, ira, rabia, impotencia y, luego, pasar a la fase del perdón, donde muchas familias han perdido la batalla, y con justa razón: les apagaron la vida de la hija, prima, hermana, madre, amiga, y estar en esta etapa puede durar meses e incluso años, no es nada fácil comprender por qué el sujeto feminicida ha decidido que esa mujer le pertenece a tal punto de quitarle la vida. 

¿Por qué si estas mujeres acudieron a las líneas de atención, igualmente fueron asesinadas? Esta es una de tantas preguntas difíciles de hacer y, aún más, de responder. En los casos de feminicidio íntimo en Medellín, se ha logrado determinar al momento de la investigación y recolección de material probatorio, que algunas víctimas habían denunciado previamente a su agresor ante las diferentes autoridades jurídicas y administrativas: Fiscalía, Comisaría de Familia, Policía Metropolitana, Defensoría del Pueblo, Personería, Secretarías de Salud. Lo que confirma una falla en la garantía de protección a la mujer que ofrece el Estado colombiano.

Por otro lado, Yamile Roncancio, fundadora de la Fundación Feminicidios Colombia, asegura que no hay una línea que garantice la protección al 100% de las mujeres, pues todas son posibles víctimas de feminicidio mientras existan hombres con posibles comportamientos feminicidas.

Tratamiento
Levantamiento de un cuerpo. Foto tomada de Blu Radio.

Suena el teléfono, y se notifica que hubo una muerte más, otra mujer asesinada, no se sabe por qué, ni por quién, en ese momento comienzan las investigaciones para determinar si el homicidio es un feminicidio o no, ya que no todos los homicidios de mujeres son catalogados como tal, esto por las condiciones individuales de cada caso. El Director Regional de Medicina Legal, Quebin Fabian Mejía Muñoz, afirma que esto casi nunca es posible saberlo en los primeros meses posteriores al deceso de la mujer. “Solamente en muy pocos casos de entrada se puede clasificar el homicidio de la mujer como un feminicidio, en casos cuando se encuentra a la mujer desnuda con la escena sexualizada, con letreros o con alguna señal que diga algo sobre la mujer”, dice Mejía.

El ente encargado de determinar si el homicidio es reconocido como feminicidio o no, es la autoridad judicial, que tienen en su cargo la administración de justicia del país. “En algunos casos nosotros sabemos quién fue el agresor cuando llega el acta de inspección de cadáveres, pero en muchos casos no se sabe quién cometió el homicidio y solamente tiempo después de la investigación se sabe que fue la pareja o la expareja”. 

Las investigaciones son la parte compleja de los casos, ya que el homicidio siempre depende del agresor, y recolectar pruebas puede volverse difícil y ocasionar que el proceso demore más de lo esperado. La investigación se divide en dos partes, la primera, donde entra a jugar el papel de la Fiscalía, el ente encargado de investigar a los posibles feminicidas y el lugar de los hechos. La segunda parte está a cargo de Medicina Legal, que se encarga del cadáver; primero se realiza una necropsia médico legal, una exploración interna y externa en la que se recolectan muestras dependiendo del contexto del caso, proceso gracias al que se puede determinar datos relevantes sobre la muerte de la víctima. “Si es un balazo, buscamos donde están los proyectiles, si le dieron drogas. Dependiendo del caso siempre se hace la investigación, realizando una búsqueda exhaustiva de todo”, dice Mejía.

La violencia contra las mujeres no cesa, según el Observatorio de Feminicidios Colombia, de La Red Feminista Antimilitarista, en el 2018 en la ciudad de Medellín se registraron 40 feminicidios, en el 2019 se registraron 49 feminicidios, en el 2020 se registraron 36 feminicidios, y hasta el mes de marzo de 2021 se han registrado 6 casos de feminicidio. Todos estos de naturaleza diferente, pero la esencia sigue siendo la misma, la discriminación a la mujer, el machismo, la mentalidad de los hombres quienes creen que las mujeres son de su propiedad, porque cuando ellas dependen económicamente de ellos, creen tener el derecho de decidir sobre su vida. 

Las mujeres, sin importar su estrato socioeconómico tienen el mismo valor, y gozan de los mismos derechos. Un caso de feminicidio de una mujer estrato uno tiene el mismo valor e importancia que el caso de una mujer de estrato cinco. No existe discriminación en los casos por parte de los entes gubernamentales, sin embargo, la socióloga, Argelia Londoño, comenta que donde menos ocurren este tipo de hechos atroces son en los estratos cuatro, cinco y seis, esto no quiere decir que no se presenten casos de feminicidio en estos estratos, es todo lo contrario, pero son más frecuentes en los estratos socioeconómicos bajos uno, dos y tres, también mujeres vulnerables en situación de calle, migrantes venezolanas, y prostitutas. Esto según los boletines del Observatorio de Violencias Contra la Mujer, y la Red Feminista Antimilitarista. 

La autonomía económica es un factor protector de feminicidio, es decir, las mujeres de estrato cuatro, cinco o seis, tienen factores de protección colectivos, uno de ellos, que evita que las mujeres sean víctimas de violencia de género y por ende de feminicidio, es la educación, sobre todo la educación superior, ya que esta garantiza a un cierto grado la autosuficiencia económica y las expone a un ambiente en el que son conocedoras de sus derechos, exigirlos en sus relaciones y hacerlos valer ante la ley. “La menor concentración de feminicidio está en mujeres con niveles de educación altos, a pesar de que no se salvan, son menos”, dice Londoño.

Esto es el feminicidio, miles y miles de mujeres asesinadas alrededor del mundo, y unas cuantas más en el olvido, sin identificar o en la impunidad; un delito en el que las fuentes coinciden está arraigado profundamente a imaginarios culturales y sesgos de género que se manifiestan en desigualdad laboral, de oportunidades económicas, de valor de opinión, de rol en el hogar, de rol en relación de pareja, entre muchas más manifestaciones, hasta llegar a la más infame: el feminicidio. Estos imaginarios requieren una lucha para ser vencidos, necesitan de pequeñas contribuciones cotidianas y grandes aportes estructurales-sociales para ser desfalcados; esta no es una lucha que corresponde solamente a las instituciones del Estado o las entidades que actualmente se concentran en esta labor, sino a todos los ciudadanos del común, hombres y mujeres en pro de este imperativo social.

Espacios virtuales de la música electrónica

Espacios virtuales de la música electrónica

Sara Agudelo

Espacios virtuales de la música electrónica

El colectivo ECO se encuentra realizando una alianza junto a Ahora, durante todo el mes de marzo, con el fin de brindar un espacio de reflexión y análisis sobre temas que conciernen a los artistas del género de la muisca electrónica. Cuentan con invitados tanto internacionales como nacionales, y como moderadoras a las integrantes del colectivo ECO.

Ahora es un movimiento de acción artística y musical, que se ha dedicado a rendir culto al movimiento consiente, es un lugar para propagar ideas de unión y en donde se encuentran artistas para lograr una cohesión musical. Es un movimiento de dinámica libre y apasionado, que invita al diálogo y la interacción.

Igualmente, el colectivo ECO fue creado en época de pandemia con el fin de realizar una serie de encuentro virtuales para debatir y hablar sobre diferentes temas, como los espacios de la vida nocturna, espacios sostenibles, contexto nacional, entre otros; todos estos siempre ligados con la música electrónica.

Una conversación de una hora sobre el problema de la representación de las mujeres en la escena de la muisca electrónica fue la que se vivió el pasado 10 de marzo. Luisa Fernando, integrante del grupo ECO, fue la encargada de liderar esta charla en la que se trataron temas como las relaciones de poder, los espacios limitados en las ciudades y los lugares seguros a la hora de un toque de electrónica.

Ana Izquierdo y Asonada Bailable fueron las invitadas de la tercera charla del mes de marzo, estas dos mujeres hablaron sobre el rol que juega la mujer en la música electrónica en el mundo y los espacios seguros que rodean a este género musical, ambas aseguraron que la pandemia le ha dado un giro de 360 grados a la música electrónica otorgándole más valor a las mujeres en este escena musical.  

La alianza de estos dos colectivos se llevará a cabo durante todo el mes de marzo en conmemoración al día de la mujer, con estas charlas buscan brindar un espacio de reflexión sobre la diversidad, la lucha, los gestores y los sectores en los que se llevan a cabo las fiestas en Colombia.

“La fiesta era un lugar donde era posible reunirse y charlar, era un lugar de autocuidado, es como ir a charlas al psicólogo”, expreso Asonada Bailable en la entrevista, al ser cuestionada sobre los espacios de fiestas electrónicas.

Se realizarán nueve conversatorios, sobre temas como las mujeres en la escena de la música electrónica, lugares seguros para realizar fiestas, las relaciones de poder que hay en este género musical, entre otros asuntos que implican el papel de la mujer en la música electrónica.

Estos espacios se realizan con la ayuda de La Q radio, la cual cede una hora de su programación para abrir un espacio de opinión con temas relacionados a la escena de la música electrónica en el mundo.

De igual forma, los conversatorios buscan abrir un lugar de conversación y opinión virtual, puesto que la pandemia está haciendo que el mundo se reestructure, muchos negocios han cerrado y, por eso, hoy en día no hay tantos espacios físicos para promover la música electrónica. Por ahora, la mayoría de los encuentros se están realizando en espacios virtuales, con el fin de llenar los lugares culturales que han ido desapareciendo. 

Autenticidad, música electrónica y crítica social

Autenticidad, música electrónica y crítica social

Laura Correa

Con la mirada firme en el futuro y su visión crítica, Verraco comenzó a mostrarse en Colombia desde 2017. No le gusta dar su nombre de pila, pues cree que Verraco es todo lo que debe ofrecer a sus oyentes; es un joven adulto que busca mantener su vida privada del público.

Verraco no salió de los aires, la idea de este nombre se creó a partir de todo un proceso que tuvo desde adolescente. “Aunque crean que es una contrariedad, yo comencé en el mundo de la música con el reggaetón. Buscaba las canciones, las quemaba y las vendía en el colegio”.  El reggaetón fue el inicio de todo su camino y, después de ello, comenzó a indagar en distintos programas de dj para comenzar a mezclar. Luego, en un lapso de un año, ya se encontraba tocando en Carnival, el club más importante de música electrónica de Medellín. Desde ese momento se comenzó a tejer una periodicidad en las fiestas de música electrónica dentro de la ciudad que él ayudó a iniciar.

“Aunque crean que es una contrariedad, yo comencé en el mundo de la música con el reggaetón. Buscaba las canciones, las quemaba y las vendía en el colegio”

Desde que nació Verraco como artista, su persona partió de la premisa de que quería que sus sonidos reflejaran a Latinoamérica. Verraco no cree en la nacionalización pura de los sonidos, cree que cada uno de ellos demuestra una realidad que puede ser representada en el continente: desde el sonido más robótico hasta el más “cumbión”. Esto partiendo de la idea de que la descolonización no se refiere a la utilización de sonidos específicos, sino que plantea estar en contra de estereotipación de la escena de la música electrónica en Colombia, e incluso en toda América latina.

Para Verraco un dj se caracteriza por su conocimiento vasto en música y estar siempre abierto a las distintas melodías y sonidos que se generan alrededor. Se trata de estar constantemente dispuesto a aprender y escuchar. Además de esto, un buen dj busca tener una posición interdisciplinar, es decir, no solo referirse a la música y la mezcla desde lo técnico, sino también comprender la razón del por qué existe ese sonido. Con esta idea Verraco parte de que la escena de la música electrónica necesariamente debe ser crítica, en especial cuando reconoce que “Colombia da mucho de qué hablar, con los visibles escenarios de corrupción y violencia. 

Tenemos la responsabilidad de ser críticos, porque esto no solo es una escena, es un movimiento de por sí. Esta música se creó a partir de hacer resistencia a gente que la oprimían en Estados Unidos, ya sea por ser homosexual o personas afroamericanas que se localizaban en una ciudad olvidada como Detroit, y encontraron en las máquinas una forma de expresar sus frustraciones y deseos de futuro. Si vamos al otro lado del charco, podemos ver como la electrónica sirvió como elemento de cohesión social entre la Berlín occidental y oriental”.

Su visión sobre algunos artistas colombianos y también habitantes en general es de “gente acomodada y mediocre”, puesto que no ven más allá de lo que es la música y como esta se ha creado a lo largo del tiempo. Esto pasa bastante en el género de la electrónica en Colombia, no obstante, durante los últimos años se han venido instaurando y creando nuevos movimientos que, junto con él, han buscado darle un nuevo rumbo a la electrónica en Latinoamérica, concretamente en Colombia y Medellín.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A partir de esta idea de tener una visión crítica, fundó los sellos Insurgente y Tra Tra Tax, que buscan dar visibilidad a los djs latinoamericanos de música electrónica con sus propias ideas críticas. Estos sellos se han convertido en ejemplos claves para la visión del género musical, ya que quieren generar reflexión política y social, sin dejar de lado el dembow latinoamericano. En 2020 Verraco lanzó su último álbum llamado Grial, descrito en Cartel Urbano, revista cultural urbana, como “ciencia ficción sónica desde el Valle de Aburrá” y que Verraco prefiere denominar como “Mestizo – Futurismo”, concepto que surge a partir de la idea de la descolonización del eurocentrismo de la música electrónica.

La música electrónica siempre ha estado expuesta a múltiples interpretaciones, ya que no sirve de letras para guiarse. Por lo tanto, Verraco asegura que la electrónica tiene como responsabilidad explorar otras maneras de expresarse, desde el nombre de los temas del EP, hasta el diseño del vinilo, que incluso si se compra, muchos llevan explicaciones de los temas. La creación de un tema es un trabajo multidisciplinario que necesita de narrativas.

Verraco, como uno de los djs más valiosos del país, nacido en Medellín bajo sus principios, se mira a sí mismo en un futuro comprometedor donde espera que su sello sea reconocido y valorado con sus exploraciones críticas sobre la descolonización, la actualidad y la inclusión. Además, espera que su sello pueda funcionar de tal forma, que alcance libertad financiera. Lo más sorprendente es que, aunque cubra su vida privada, este dj es reconocido en la escena y movimiento de la música electrónica, que lo cataloga como uno de los djs más innovadores de Medellín.

Artificio, el sonido como detonante que transmuta el cuerpo

Artificio, el sonido como detonante que transmuta el cuerpo

Sara Agudelo

Artificio es un sello discográfico de música electrónica fundado en Medellín a finales del 2020 por Andrés Hernández y Pascual Gómez. Este grupo se encuentra en la constante búsqueda de sonidos latinoamericanos que le permita crear una identidad propia con el fin de “descolonizarse del Norte”, como lo describe Pascual Gómez. Conformado por cinco integrantes, Artificio se caracteriza por crear música fresca y alternativa que sea sonoramente distinta, especialmente compuesta por ritmos con raíces colombianas.

“Desde el Valle de Aburrá, en Medellín, surge Artificio, un nuevo sello discográfico gestado por los DJs y productores Rainmaker y Arcane Prospect, quienes buscan tener una plataforma propia donde puedan exponer su visión de la música electrónica con mezclas entre jungle, ambient, drum n bass, breakbeat, bass, techno y neoperreo”, escribe Mauricio Atencia en el portal DJ Latinoamerica (https://djmagla.com/el-duo-slrsct-inaugura-el-sello-discografico-artificio).

Su lema es “el sonido como detonante que transmuta al cuerpo”, ya que no ven a la música como algo banal, superficial, fácil ni ligera, sino que buscan ir más allá, transmitir un mensaje desde la emoción y la situación social actual, buscando que la música mueva a las personas en todos sus aspectos.

“El valle que descansa entre las montañas de Antioquia es tierra fértil para el crecimiento de propuestas musicales sorprendentes. Por eso, nadie se extraña al hablar de un nuevo artista, club o colectivo paisa. Lo que sí pasa es que la curiosidad se activa y los oídos se relajan para sentarse a saborear un nuevo plato. Así nos pasó cuando escuchamos la música de Artificio, el sello que Arcane Prospect y Rainmaker fundaron en octubre de 2020”, se lee en el portal Ahora (https://www.somosahora.com/ruido/premiere-rainmaker-stanos-feat-sarah-jaramillo-artificio?rq=Rainmaker).

La historia de este sello comenzó en 2019, cuando Pascual y Andrés se conocieron y decidieron que los dos querían comercializar la música que tocaban. Junto a su socio empezaron a trabajar, hicieron la planeación del sello, contrataron un diseñador y hablaron con otros amigos djs. Fue así como después de un año de planeación, lanzaron el sello.

La visión del mundo de Artificio es un reflejo de Pascual y Andrés como personas. Al momento de entrar al mundo de la música electrónica, estos artistas empezaron a interesarse por relacionar su música con los temas sociales que atraviesan al país, esto con el fin de ayudar a difundir estas problemáticas a través de sus temas musicales.

 

A finales del 2019, nació Medallo, su primer estreno, donde por medio de cinco temas se muestran los diferentes estilos de los djs que conforman el sello, los cuales se deben a influencias musicales y exploraciones sonoras en las pistas de baile de Medellín.

“Con la intención de alterar los límites conocidos del sonido electrónico colombiano y latinoaméricano, ambos artistas formaron SLRSCT, el dúo que le dio forma e identidad a Medallo, el EP de lanzamiento del sello. Así, participaron en Circuito, el festival virtual, junto a Renata Rave, Rouge, Perro Perro, TraTraTrax y Pez Alado. Además, en el último diciembre iniciaron una residencia mensual en Internet Public Radio y se preparan para participar en COMMON, otro festival digital con invitados de todo el mundo”, dice el portal Ahora.

El segundo estreno de artificio se titula Incendios y fue producido a principios de 2020. Este es un retrato del centro de Medellín, desde una mirada más apreciativa, en donde las protestas de estudiantes, antes y después de la pandemia, causaron varios incendios. Son siete temas que cuentan una historia de la ciudad incendiándose y de cómo el fuego puede transformarla.

En cada estreno, Artificio quiere dejar un mensaje que retumbe, al igual que retratar la ciudad y los momentos que está viviendo en el día a día. Su idea no es simplemente producir música, sino que quieren que el sello sea recordado por hacer una crítica social.

Artificio apoya las luchas sociales, están convencidos de ellas y quieren promover en la sociedad una apuesta de equidad, justicia y respeto. Aunque saben que son ideales difíciles de alcanzar, creen en ellos y los promueven a través de sus sonidos.

Este sello de música electrónica tiene muy claro los tres principios que lo rigen: en primer lugar, quieren “promocionarnos a nosotros”, artistas latinos, sobre todo del Valle de Aburrá. En segundo lugar, desean generar música que cuente algo diferente a lo que comúnmente se escucha en el género de la música electrónica y, finalmente, pretenden seguir trabajando el tema de la descolonización, que caracteriza a este sello, o como lo cuenta Rainmaker “…queremos dejar de mirar para el Norte, nuestro norte es el sur”.

En cinco años aspiran a ser el sello musical más conocido de la ciudad, pero sobre todo ser reconocidos por hacer las cosas bien. Buscan que haya una buena curaduría musical, que las personas que trabajen para ellos tengan talento y estén alineados con sus ideales. Además, quieren ayudar en el tema social, ser un sello más internacional, introducirse en el mundo de la radio y contar con un equipo de trabajo más grande.

Una busqueda constante como identidad propia

Una búsqueda constante como identidad propia

Gisela Perdomo

Pascual Gómez Londoño, conocido como Arcane Prospect, ha tenido una conexión con la música desde que era niño. Nora Londoño, su madre y cantante de profesión, le enseñó a amar y disfrutar la música desde siempre. Crecer en un entorno permeado por este arte le hizo vincularse con el medio desde su adolescencia. 

Cuando tenía unos 12 o 13 años pasaba sus tardes descargando reggaetón en Ares y sitios web, incluso, hizo parte de un blog que fue muy popular finalizando la primera década del 2000 y era referente en la difusión de música urbana de Latinoamérica. Allí, junto a otras personas, publicaban noticias, entrevistas, hacían eventos musicales y permitían la descarga libre de música, ya que en ese entonces ni se hablaba de las plataformas de streaming. En el 2012, Pascual se fue a estudiar al exterior y su aporte en esta comunidad terminó, pero sus ansias de compartir música con diferentes personas del mundo se han mantenido e incrementado con el tiempo. En Inglaterra descubrió su gusto por la música electrónica. Una vez en Colombia, a finales de 2012, empezó a escuchar muchos estilos del género como EDM, techno, house, tech house, progressive house, etc. Su gusto musical estuvo muy potenciado por su natural sentido de la curiosidad.

En 2014 descubrió la electrónica, género musical que lo cautivó y con el cual empezó a buscar un estilo propio. Su gusto fue tanto que decidió dejar su carrera de Ingeniería de Sistemas en la Universidad Eafit para tomar clases de dj y producción, al mismo tiempo que iniciaba su carrera de Ingeniería de Sonido en la Universidad de San Buenaventura. Allí conoció muchas personas que compartían sus intereses y fue así como empezaron las reuniones en terrazas con amigos, donde la fiesta y el baile eran el medio para ampliar sus horizontes musicales y compartir un deseo colectivo: hacer buena música.

Estos espacios fueron creciendo hasta que un día se encontraron con 70 personas en una terraza bailando al ritmo de la música que Pascual y sus amigos tocaban, allí supieron que era el momento de materializar su arte en algo comercial que pudiera ser mostrado a muchas más personas.

La música como canalizadora de sus emociones

Cuando Pascual apenas empezaba a mostrarse al mundo como artista, tenía claro que ser dj no sería su profesión, solo era una actividad que disfrutaba hacer y mostrar a sus amigos, pero tenía otros planes para su futuro profesional. Ese pensamiento se fue desvaneciendo con el paso del tiempo y su exploración artística, o en palabras de Pascual: “Ya lo veo muy en serio, es un trabajo al que le tengo que dedicar tiempo, como cualquier otro trabajo, ya tengo una claridad artística más definida, qué quiero expresar, qué no quiero expresar, qué quiero mostrar, cómo me quiero mostrar”.

Para Arcane Prospect lo más importante al momento de hacer música es que cada pista transmita una emoción que lo esté atravesando en ese instante, un momento de su vida que lo sitúa frente al tornamesa y le hace expresar, a través de la música, lo que no podría con meras palabras. Por supuesto, que sea algo que también le guste escuchar al público, pero su música nunca va en contravía de sus emociones.

“Yo fui criado en una familia que me dio todo y me cuido mucho, me mostraron el mundo como algo muy bonito y cuando empecé a crecer y a enfrentarme al mundo me di cuenta de que no, entonces yo vivo como en un constante despecho con la vida, con el mundo, porque no es lo que yo toda mi niñez y parte de mi adolescencia pensé que era”, estas son las palabras de Pascual para explicar la melancolía y tristeza que está presente en sus pistas, incluso, es consciente de que muchos de sus amigos y oyentes lo reconocen por esto.

Una pregunta que ronda su cabeza constantemente es la de qué aporta su trabajo artístico a la escena de la música electrónica en Medellín, pues busca ser diferenciado por lo que hace y ser un referente de creatividad e innovación artística. Es consciente de que muchos de sus amigos y seguidores de Rouge, colectivo con el que trabaja hace cuatro años, se han vinculado a la escena o han empezado a amar el género musical por sus invitaciones a eventos o trabajo como artista, o como lo dice él mismo: “He puesto mi granito de arena para que la escena en la ciudad crezca”, que es de por sí muy reducida.

En el sentido musical siempre está en una constante exploración que le permita integrar a sus pistas nuevos ritmos con identidades latinas, colombianas y, sobre todo, paisas. Él lo expresa así: “Trato siempre de diferenciarme en mi música, entonces siento que también agrego eso de refrescar el sonido que se escucha en Medellín y en parte en Colombia”. No es un artista estático y le gusta que lo reconozcan por eso.

Además, busca ser un artista íntegro, donde no solo destaque su música, sino su calidad como ser humano al momento de trabajar colectivamente. Es por esto que procura pagar bien el trabajo del otro, ser justo y crear un ambiente de trabajo donde todos sean amigos, claro, sin dejar la responsabilidad de lado, pero buscando siempre un ambiente sano. Además, no puede obviar que los espacios de fiesta pueden resultar hostiles para las mujeres, dado que, como en muchos espacios, pueden darse situaciones de acoso y hostigamiento, por esta razón, en cada evento que organiza, se asegura de que haya personal vigilando el espacio y al que puedan acudir las personas que se sientan víctimas de situaciones incómodas.

Se sentirá realizado como artista cuando con el trabajo colectivo de djs, productores, sellos, organizadores y el público, se logre crear una escena más estable y consolidada, que ayude a cambiar el estigma que se tiene frente al género, incluso desde las entidades públicas que actualmente ponen muchas trabas para la realización de eventos. Mientras esto sucede, se asegura de que su trabajo sea reconocido por ser fresco y diferente, pues sabe que de esa manera aporta a la consolidación de una escena con identidad propia.