Un mal bien representado

Karla Lorena Acuña Jaimes

La serie encanta por su esencia propia al salirse de la cotidianidad de las series juveniles

Cuando se piensa en el “Señor Oscuro”, fácilmente deducimos que se trata nada más y nada menos que de Lucifer, Belcebú, Diablo o Satanás. Gracias a estos términos se ha logrado crear una imagen mental de lo que se cree que es la persona, cosa, demonio o animal que reina y maneja la maldad contenida en el mundo.

Pero ¿qué piensas de una historia que no solo trate de Lucifer? Sino que también trate sobre brujas, duendes, fantasmas, demonios, posesiones y maleficios. Entonces, si buscas un mundo espectral y fúnebre, bienvenido a Greendale.

Hablo de la serie El mundo oculto de Sabrina (2018) subida a la plataforma Netflix y producida por Roberto Aguirre-Sacasa. Él es escritor estadounidense de cómics y director creativo de Archie Cómics. Es muy conocido por su trabajo para Marvel Comics y para la serie de televisión Glee, Big Love, Riverdale y por Chilling Adventures of Sabrina.

En esta producción, Sabrina Spellman (protagonizada por Kiernan Shipka) debe enfrentarse a un gran secreto que le ha escondido a su familia; su doble naturaleza. Por una parte, es mortal y, por otra parte, es una bruja. Todo esto se relaciona cuando debe luchar contra las fuerzas del mal que la amenazan a ella, a su familia y al mundo en que habitan los humanos. 

Los ingredientes que contiene la producción van desde el misterio sobrenatural, amoríos y bastante magia negra que, como pócima final, generó una de las series más exitosas en los últimos años de Netflix. Originalmente, la serie iba a ser transmitida en la cadena The CW, pero dado el éxito que tuvo Riverdale, los productores decidieron llevarla a Netflix ¡Alabado sea Satanás! Porque sin ello no hubiera tenido el impacto tan siniestro que tiene hoy en día.

Hablando de la serie en sí, tiene una historia bastante curiosa y también se le suman las aventuras que viven algunos personajes distintos de Sabrina. La historia no alienta la perdida de ese sentimiento de sorpresa y emoción ya que, a diferencia de series juveniles muy predecibles, esta te deja con ganas de ver más. Desde el primer episodio se vive un ambiente terrorífico y de comedia, que lo hacen ver perfecto. Cada personaje tiene un papel que cumplir y unos retos que superar a lo largo de la trama. Hay que aplaudir el talento de la actriz que interpreta a Sabrina (Kiernan Shipka) ya que supera todas las expectativas y logra un personaje amado por la mayoría de las personas que aprecian la serie.

Bebedizos, adivinación, amuletos, aquelarres, augurios y clarividencia son unos de los tantos aspectos esotéricos que conforman los episodios en la serie. Es muy interesante observar cómo Sabrina distribuye su tiempo de forma eficiente para realizar sus misiones personales, defender Greendale, luchar con sus demonios internos, pensar en la retorcida relación con su padre y tener en cuenta su vida como estudiante en un instituto mortal.

Esta serie la empecé a ver en la fecha exacta del estreno de la primera parte de la primera temporada (26 de octubre del 2018); y de corrido observé la primera temporada el mismo día. El tiempo que emplee para mirar esa temporada fue de once horas, inicie en la mañana y en la noche la termine. Mi nivel de adicción con esta serie desde el primer capítulo se hace notar gracias a ese maratón que efectué el día del estreno.

Me resultó muy placentero volver a ver toda la serie, lo cual me tomo tres días; básicamente una temporada por día.

Recomiendo la serie para los jóvenes intrigados y curiosos por los temas de brujería, espiritismo, invocación y todo lo relacionado con lo sobrenatural. Encanta por su esencia propia al salirse de la cotidianidad de las series juveniles. Agregar también su ambiente bastante mágico, infernal y prohibido, llama mucho la atención. Ver cómo una chica está envuelta en tantas cosas paranormales y al mismo tiempo trata descubrir su vida normal, hace que tenga diversidad de situaciones.

La superación de los obstáculos de cada personaje se refleja a lo largo de la serie y la empatía que te une a la serie es inigualable. Tocar varios temas como lo es la religión, la brujería, la orientación sexual, el racismo y la mezcla de etnias, también ayuda a los jóvenes, sobre todo, en la generación de estigmas en los cuales creen que no están incluidos. Si le das la oportunidad a la serie tal vez se convierta en una de tus favoritas y recuerda ¡Alabado sea Satanás!

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