Soy una peripatética

Laura Pabón

Merlí no solo es mujeriego, también ayuda a sus estudiantes con sus problemas en sus hogares, pues no todos tienen una vida muy fácil.

Merlí, una serie catalana producida por Veranda Tv, consta de 3 temporadas con 13 capítulos cada una, excepto la última que tiene 14. Se emitió en la televisión por la cadena TV3 entre el 2015 hasta el 2018. En 2018 fue comprada por Netflix y la pusieron ese mismo año en la plataforma. Trata sobre un profesor llamado Merlí Bergeron quien busca que sus alumnos piensen libremente y por medio de la filosofía tengan diferentes opiniones de la cotidianidad; y la serie busca que por medio de los capítulos que están nombrados después de ciertos filósofos como Aristóteles y Sócrates, la audiencia tenga un mayor acercamiento a la filosofía.

Toda la serie gira entorno a Merlí Bergeron, profesor de filosofía de 59 años sin trabajo, quien vive con su madre y de ahora en adelante tendrá que convivir también con su hijo, Bruno, quien antes vivía con su exesposa. Merlí en realidad es un hombre arrogante, mentiroso, muy interesado en la vida de los demás y mujeriego.

Merlí es contratado para ser profesor en la misma escuela de Bruno, lo que lleva a que existan ciertos disgustos entre padre e hijo. Al no ser un profesor común, al no usar los métodos implementados por la sociedad académica, él busca hacer reflexionar, pensar y opinar a sus alumnos con sus propias vidas por medio de la filosofía.

En la serie en realidad hay tres protagonistas quienes desde el inicio llaman mucho la atención; ellos son Merlí, Bruno y Pol Rubio, quien es otro estudiante de la clase de filosofía. Pol desde la primera clase tuvo una gran conexión con Merly y desde ese momento le empieza a interesar mucho esa materia. Aunque también hay otros estudiantes importantes, que en su totalidad son ocho, a los cuales Merlí los nombra como sus “peripatéticos”.

Los estudiantes van a desarrollar durante los capítulos algún tipo de conversación profunda con Merlí, quien al escucharlos conocerá un poco más acerca de sus vidas. A lo largo de los capítulos, van surgiendo todo tipo de lecciones, consejos, criticas, lo que lo lleva a uno a pensar con interés en los asuntos tratados.

En las dos primeras temporadas la serie se basa principalmente en la vida personal del profesor, quien disfruta mucho su soltería. Pues tuvo relaciones con madres de alumnos e incluso con una profesora de la escuela. Su mejor aliado para ello fueron sus frases filosóficas y románticas, pues de esa manera las conquistaba sin importar la edad.

Merlí no solo es mujeriego, también ayuda a sus estudiantes con sus problemas en sus hogares, pues no todos tienen una vida muy fácil. De manera especial, le ayuda a Iván, un estudiante que tiene agorafobia (trastorno de ansiedad con miedo a los lugares que le pueden causar pánico) y no es capaz de ir a la escuela; y todas las tardes va a donde él está para intentar ayudarle a salir de esa cueva que es su hogar como el mito de la caverna de Platón.

Merlí no es un profesor como todos los demás. El primer día de trabajo  demostró que era muy liberal y llevó a los estudiantes a la cocina de la escuela para que ahí vieran clase. Buscando que tuvieran una experiencia totalmente diferente con la filosofía y que de verdad les brindara algo para la vida. Se podría decir que Merlí es de esos personajes que en las series su vida es un desastre pero que tienen muchísimo que aportar a las personas. Es un hombre que ha vivido tantas cosas y ha aprendido tanto de ellas, que sabe cómo manejar ciertas situaciones. Con su forma de actuar ante las situaciones y con sus frases, que realmente no son muy filosóficas, le transmiten a la audiencia una visión de la vida.

A finales del 2018 llegó a Netflix Latam la serie Merlí. Cuando la vi rodando por mis recomendadas en la plataforma decidí darle un chance, pues se veía interesante.

Sinceramente las series españolas me han gustado, las disfruto mucho porque tienen algo que siempre lo engancha a uno. Al principio cuando vi que hablaba de filosofía pensé que al segundo capítulo ya no lo volvería a ver, pues dije “ya aprendí esto en el colegio, no necesito que una serie me lo repita”. Pero pasaron los capítulos hasta que me terminé la primera temporada y me di cuenta de que estaba enganchada con ella.

También comprendí que no solo estaba disfrutando verla si no que estaba aprendiendo acerca de la vida y de un poco de filosofía.

Merlí es una serie para todos aquellos que ya pasaron por la adolescencia o están pasando por ahí. Pues tiene un trasfondo que va más allá de estar aburrido y poner una serie en Netflix. Es aquello que todos debemos entender sobre la vida, que no todo siempre es cuestión de perfección; si no de disfrutar, cuestionar, opinar y buscar la felicidad en pequeñas cosas. No es una serie básica sin alguna lección, pues todos podemos sacar algo muy bueno de ella. En mi opinión esta serie es un “must” de Netflix y puedo decir que hago parte de los “peripatéticos” de Merlí.

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