LA CIUDAD DE LA DIVINIDAD

Experiencias religiosas en la ciudad de Medellín

Experiencias religiosas, es hablar de la trascendencia de lo físico a lo metafísco. Es la conexión del ser humano con el ser superior, la divinidad y la espiritualidad. Este especial es un conjunto de crónicas realizadas por estudiantes de comunicación social de la Universidad Eafit en la ciudad de Medellín.

“La fe es el antiséptico del alma.”

Walt Withman.

La montaña del zen en Medellín
Al igual que debemos limpiar el mundo, para el budismo tambièn es necesario recoger la basura de nuestro interior, como el odio y la discriminación. El practicante no ve a las diferencias como un problema, en especial cuando se trata de otras religiones.
Somos iguales porque somos distintos
La violación a la libertad religiosa trasciende las barreras culturales y se sitúa en todos los territorios; este fenómeno se refugia en discursos de odio, prácticas intolerantes y decisiones políticas para unir a la religión con el aparato estatal.
Muchachas, el islam es el camino
Antes del viernes 12 de marzo de 2021 era poco, casi nulo, el contacto que habíamos tenido con la comunidad musulmana de Medellín, o la religión islámica en general, salvo por el momento en el que nos llenamos de coraje y marcamos al número del templo As-Salam, la Mezquita de Medellín, que habíamos encontrado vía Facebook cuatro días antes; un poco nerviosas y preparadas para el posible rechazo, nos contestó del otro lado una de las voces más amables que hemos oído.
La luz de Satanás
–Muy mal Chepita, con mucho dolor en los pulmones, me cuesta respirar y el pecho lo tengo oprimido –me dijo del otro lado del teléfono esa voz, para mí siempre tierna, que afirma creer en Satanás.
“Ve con Dios, jovencita”
Lloré de la inmensa emoción, sentía que mi corazón latía más fuerte, me pareció increíble la ausencia de amor que había sentido hasta antes de ese instante en el que el Papa tomó el micrófono y exclamó: “¿Cómo está la juventud del mundo?”
Una musulmana en Medellín
Aisha es una mujer musulmana que no nació en una familia musulmana. Tiene 56 años, cabello y ojos claros, es pequeña en estatura, pero tiene un corazón del tamaño de la ciudad. A los 23 años decidió cambiar de religión por primera vez, de ser católica se convirtió al cristianismo, debido a un gran vacío que sentía y a un sinnúmero de dudas sin resolver. Más tarde, a los 51 años, se convirtió al islam y, desde eso, afirma que tiene el corazón regocijado, porque encontró a Dios y siente que hace parte de su día a día.
Gratitud a la Pachamama
En lo que va corrido de este siglo se ha impuesto la moda de querer ser más sanos, naturales, responsables con la naturaleza e incluso practicar expresiones religiosas que vayan de la mano con estas tendencias
Previous
Next