¿Qué pasa después de la vacuna?

Texto por Valeria Aristizábal Mosquera

Juan Pablo Rodríguez

Isabella Saldarriaga

Daniela Toro

Ilustración Simón Barrera

El 18 de febrero marcó un día histórico para Colombia, al darse inicio a la etapa 1 del Plan Nacional de Vacunación, que incluía a trabajadores de la salud y de apoyo en primera línea, y población de 80 años en adelante. A Medellín llegaron las vacunas de Pfizer, Sinovac y AstraZeneca.

Ester Julia Toro, de 92 años, a pesar de su edad avanzada, narra su experiencia con la vacuna Sinovac como algo completamente normal e indoloro; Ester, quien ha vivido encerrada con dos de sus hijos y dos nietos desde que inició la pandemia, se dirigió a la IPS Universitaria en Medellín a que le aplicaran su primera dosis; ella relata que, aunque la dejaron allí por una hora en observación, no presentó ningún síntoma posterior a la vacuna y pudo volver a su hogar sin dolor alguno.

Por su parte, Hernando Navarro, jubilado de las Fuerzas Militares, de 82 años, quien fue vacunado en la EPS militar, relata a Bitácora que se aplicó la vacuna de Sinovac únicamente por norma, ya que él no está completamente seguro si es efectiva o no y que la incertidumbre que siente seguirá ahí, porque hace falta investigación. Él considera que las repercusiones de la pandemia afectarán tanto la salud física como la mental.

En la primera etapa también le correspondió a Aldemar Castaño, de 80 años, quien fue zapatero la mayor parte de su vida y ahora es jubilado. A diferencia de Ester y Hernando, a Aldemar le aplicaron la vacuna del laboratorio Pfizer, la cual también cuenta con dos dosis. Dice que no tenía miedo de ponérsela; sin embargo, llegó a la EPS pensando en que le iba a causar dolor, pero se tranquilizó al verse rodeado de otras personas similares a él en la misma situación. Por último, creía que iba a tener síntomas en la primera aplicación, pero no fue así.

El 8 de marzo, Colombia dio inicio a la segunda etapa del Plan de Vacunación, en la que se encuentran personas entre 60 y 79 años, trabajadores de la salud de segunda y tercera línea, y médicos internos y residentes. Hasta ese momento, Colombia había recibido 2’015.816 vacunas contra el Covid-19.

El 30 de marzo, Nubia Castaño, jubilada de 74 años, recibió la primera dosis de Sinovac y el 27 de abril espera recibir la segunda. Hasta el momento, cuenta a Bitácora, no ha presentado síntomas extraños ni fuertes, pero confiesa que antes de aplicársela sintió miedo por los comentarios que circulaban, aún así, los profesionales le dieron confianza y su proceso de vacunación fue exitoso. Nubia afirma que se siente más segura y protegida al salir o ver a otras personas.

En el área de la salud, Andrés Castaño, de 39 años, médico anestesiólogo, ya fue vacunado con ambas dosis de Pfizer. A pesar de sufrir esclerosis múltiple y pensar que de pronto sus defensas bajarían y su salud se deterioraría por la vacuna, le realizaron un estudio y se determinó que era segura para él. Andrés afirma que la vacuna es capaz de cambiar la forma en que nos acercamos a las personas. En su experiencia, la segunda dosis ha generado una respuesta un poco mayor, pues ha sentido los síntomas con mayor fuerza y frecuencia.

Para Andrés, como médico, la vacuna genera seguridad en su vida personal y, especialmente, en su vida laboral, cuando tiene contacto con los enfermos. También asegura que el país no estaba preparado para esta situación, que requiere de tanta cautela, organización y financiación. Sin embargo, aunque sea difícil, se está logrando un avance.

Al finalizar abril, en Medellín se han suministrado 393.614 dosis, 163.639 correspondientes a la primera etapa y 229.975 de la segunda, lo que representa una cobertura del 87 % y 45 % de la población priorizada, respectivamente. En total, 102.671 personas ya tienen su esquema de vacunación completo. 

 Colombianos vacunados en el exterior

A Bitácora llegó el caso de Luisa Villate, quien trabaja como médica en el área de urgencias en Barcelona, España, y actualmente se encuentra vacunada con las dos dosis de Pfizer. Villate comenta que, en la primera dosis, no sintió síntomas de ningún tipo, sin embargo, en la segunda sí hubo síntomas, como fiebre, dolor de cabeza y malestar, pero “con un acetaminofén, al siguiente día ya estas como si nada”, dice. Luisa invita a las personas que tengan la posibilidad de ponerse la vacuna, que se la pongan sin ninguna duda.

Indiscutiblemente, el proceso de vacunación es algo importante para la sociedad. Aunque todavía falta mucho camino por recorrer, este comienzo, a partir de los testimonios de vacunados, da esperanza a los colombianos de que todo saldrá bien y que la normalidad será posible nuevamente.

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