febrero 28 de 2011

Un palacio egipcio en el olvido, una historia sin contar

En el centro de Medellín, en el barrio Prado, existe una réplica de un templo egipcio que fue construido en 1928. Actualmente, funciona allí una institución educativa para niños y adultos de bajos recursos. Esta crónica cuenta su historia y la de quien fue su dueño durante más de 40 años. 

 Por María Juliana Correa

mcorre13@eafit.edu.co

Así era el Palacio Egipcio antiguamente, en sus tiempos de esplendor, en la primera mitad del siglo XX. / Foto cortesía de la familia Estrada

Así era el Palacio Egipcio antiguamente, en sus tiempos de esplendor, en la primera mitad del siglo XX. / Foto cortesía de la familia Estrada

Fernando Estrada Estrada, quien fue el primer optómetra que tuvo la ciudad de Medellín, tenía una gran afición por la cultura egipcia la cual alimentó con los dos viajes que realizó a Egipto.

En el año 1928 compró un lote en el barrio Prado en el que al año siguiente comenzó a construir un gran palacio egipcio, una edificación extraña para la Medellín de aquel 1929. 

Los años de gloria del palacio


 En esta galería fotográfica se aprecia el palacio egipcio en sus años de gloria, al igual que fotografías de la familia Estrada. Agradecimientos a las señoras Mignon Estrada y Olga Helena Estrada.

El doctor Fernando le puso como nombre Ineni, que significa princesa hereditaria de noble familia, en honor a un importante arquitecto egipcio.

Él personalmente coló el granito rosado con el que fue construida la edificación. Sus columnas representan papiros sin abrir y la casa está tapizada con pictogramas y jeroglíficos que según su nieto, Sergio Restrepo Estrada, tienen todos un significado.

Tras la muerte de los esposos Estrada, esta imagen de Nefertiti fue asignada a uno de sus hijos. La afortunada mantuvo la escultura un tiempo en el museo Zea, actual Museo de Antioquia, lugar del cual la retiró para guardarla personalmente

Tras la muerte de los esposos Estrada, esta imagen de Nefertiti fue asignada a uno de sus hijos. La afortunada mantuvo la escultura un tiempo en el museo Zea, actual Museo de Antioquia, lugar del cual la retiró para guardarla personalmente

Él dice que su abuelo sabía qué decía en cada pared y en cada columna. Una frase que recuerda es: “En honor a los faraones de Egipto que con sus obras crearon dioses”.

Según Sergio Restrepo, la casa era un verdadero palacio, del cual, tristemente, ya no queda nada; la belleza que ostentaba en otras épocas no se ve reflejada en lo que queda de él.

Cuentan dos de sus hijas que al regreso de uno de sus viajes a Europa, el doctor Fernando trajo una réplica del busto de la reina egipcia Nefertiti, la cual iba muy bien con su palacio y se convirtió en una de sus posesiones más preciadas. 

La familia Estrada vivió allí durante más de 40 años. Tras la muerte de Fernando Estrada, el 1 de septiembre de 1959, a sus 73 años, y posteriormente la de su esposa Soledad en 1973, la casa fue vendida. 

El lugar fue utilizado para diversos negocios, entre ellos un restaurante, cuyos dueños incluyeron en la decoración pinturas en las paredes (ver galería) y una discoteca. Al no prosperar ningún establecimiento comercial, el palacio estuvo abandonado durante más de 10 años; en su deterioro actual eso se ve claramente evidenciado. 

El palacio egipcio en la actualidad


 Fotografías del Palacio Egipcio tomadas el domingo 13 de febrero de 2011. 

Hace un año fue arrendado por la institución educativa Cestec, que ofrece sus servicios a jóvenes y adultos de estratos 1, 2 y 3 y a personas pertenecientes a minorías que sufren discriminación en la ciudad. La institución le ha “metido la mano”, como se dice popularmente, pero está a la espera de una posible restauración. 

El hombre

El doctor Fernando Estrada fue un personaje ilustre de Medellín que regaló la posibilidad de apreciar lo más bello de la cultura egipcia dentro de esta ciudad. / Foto cortesía de la familia Estrada

El doctor Fernando Estrada fue un personaje ilustre de Medellín que regaló la posibilidad de apreciar lo más bello de la cultura egipcia dentro de esta ciudad. / Foto cortesía de la familia Estrada

El doctor Fernando Estada Estrada, nacido en Aguadas (Caldas) el 28 de julio de 1886, fue el primer optómetra de la ciudad de Medellín y fundador de la óptica Santa Lucía.

Además de su profesión, en la cual se formó en Alemania y Nueva York, estudió historia egipcia en Egipto y astronomía en la Sorbona, de París.

Perteneció a la Sociedad Astronómica de Francia y fue discípulo de Camille Flammarion. Cuando volvió a Colombia se casó con su prima Soledad Estrada con quien tuvo 14 hijos: Augusto, Norma, Jaime, Vienna, Selene, Helia, Ómar, Dianna, Elsa, Hugo, Mignon, Gemma, Otto y Magda. 

Los verdaderos templos egipcios

A propósito del tema, un video con recuerdos de personas que han visitado Egipto.  

2 comentarios

  1. Diana marzo 30 de 2012

    este es un buen ejemplo de como la ciudad no cuida de su historia, porque no es rentable, porque no estamos educados para apreciarla, entonces todo es “nuevo” y cuando deja de serlo se derriba para darle paso a otra cosa y asi nadie sabe de una ciudad que también ha vivido y dejado interesnates recuerdos…

  2. kb420 julio 9 de 2012

    lo ke nadie sabe es ste lugar era nido de vicio y prostitucion hace menos de 3 años y que en la casa que sta en la parte de atras, los inkilinos hicieron un tunel por el cual se metian al palacio, esto lose porke trabaje alla y vi el tunel,lastima tanta historia, tanto olvido y nadie responde

Todos los derechos reservados. 2011.